microbiota intestinal en las uveítis no infecciosas

Microbiota intestinal en uveítis no infecciosas

Investigación sobre el origen de las uveítis no infecciosas: Papel de la microbiota intestinal

 

 Las uveítis no infecciosas engloban un grupo heterogéneo de enfermedades, algunas de ellas asociadas a una enfermedad sistémica autoinmune y otras, exclusivamente oculares. En muchas de ellas hay un posible mecanismo mediado por la inmunidad  en su aparición y desarrollo. La investigación en estas enfermedades se ha centrado en avanzar en el conocimiento de estos  mecanismos inmunes.

Una de las líneas más interesantes en este campo, lo constituye el posible papel de la microbiota intestinal en las uveítis no infecciosas.

La microbiota intestinal es el conjunto formado por billones de microorganismos que habitan en el intestino y realiza funciones clave para la supervivencia, como proporcionar al organismo nutrientes y vitaminas, ayudar a digerir alimentos o educar al sistema inmunitario para que desarrolle su función (Figura).

microbiota intestinal en las uveítis no infecciosas

 

Sin microbiota, no se desarrolla correctamente el sistema inmunitario. Diversos estudios epidemiológicos recientes han constatado que cuando se producen alteraciones o desequilibrios en la microbiota intestinal, aumenta el riesgo de sufrir enfermedades autoinmunes y una de ellas podría ser la uveítis. Los estudios de investigación en consecuencia deben orientarse a cómo las bacterias intestinales regulan e influyen en las uveítis.

Investigadores del Instituto de Oftalmología del  Hospital Clinic de Barcelona junto a otros centro del  Estado iniciaremos un programa de colaboración con el Casey Eye Institute de la  en Portland, USA,  que es  uno de los centros punteros en la investigación de la microbiota intestinal en las uveítis.

Esperamos que el conocimiento de estos mecanismos podría abrir la vía al desarrollo de nuevos tratamientos para las uveítis no infecciosas en un futuro próximo.

Gacetamedica

Un nuevo paradigma terapéutico para la uveítis

El diario Gaceta Médica ha publicado la tribuna de opinión:  un nuevo paradigma terapéutico para la uveítis, en colaboración con el Dr. Alfredo Adán.

La tribuna está dedicada a un nuevo fármaco llamado Adalimumab, que según las palabras  que ha transmitido  el Dr. Alfredo Adan éste representa un avance clave, ya que Adalimumab, es el primer y único tratamiento biológico en España con indicación para los pacientes con uveítis no infecciosa.

-Pueden visualizar el artículo completo aquí-

 

gaceta médica Dr Alfredo Adan

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Por qué y para qué publicar en Oftalmología

El publicar artículos en revistas científicas es una de las actividades más relevantes del trabajo en un ámbito académico. Me estoy refiriendo con ello a centros que combinan la actividad asistencial con la docente y la investigadora. Estas tres actividades en mi opinión están claramente interrelacionadas y las publicaciones son consecuencia de ello.

La labor asistencial nos plantea día a día retos a los que, sólo en ocasiones, es posible dar una posible solución desde la investigación aplicada o clínica. Y en todo ello comunicar y publicar lo que hacemos es de gran importancia. En algunos ámbitos se entiende el publicar principalmente como mérito para el propio currículum pensando que ello nos permitirá mejorar nuestra posición profesional. Pero con el tiempo y la experiencia aprendes que el currículum no es lo más importante y que la razón principal de publicar debe basarse en 3 grandes pilares:

  • Comunicar a la comunidad científica la propia experiencia en un tema. Permite a toda la comunidad avanzar y en la mayoría de las ocasiones diagnosticar y tratar patologías oculares de mejor forma.
  • Analizar nuestros propios resultados y poderlos ofrecer a los pacientes. Eso ocurre en muchas ocasiones cuando planteamos un determinado tratamiento y los pacientes nos solicitan cuáles son nuestros resultados y nuestra experiencia en una determinada patología. El análisis de nuestra experiencia con estudios de práctica clínica son de gran ayuda. Añadiría que suelen ser más relevantes si son multicéntricos.
  • Por último las publicaciones deben ser parte de líneas de investigación claramente diseñadas y labor de un grupo de investigación.

Todo ello hace que con el paso de los años cada vez creo más en la importancia de publicar nuestros resultados y experiencia tanto en clínica como en proyectos de investigación. Actividad inherente a los centros académicos.

 

Participando en la I Jornada de Auvea

I Jornada de la Asociación de Pacientes de Uveítis en CaixaForum

El Dr. Alfredo Adán participó en la I Jornada de la Asociación de Pacientes de Uveítis (AUVEA) que tuvo lugar el pasado 2 de octubre en el CaixaForum Barcelona con el objetivo de dar a conocer la uveítis, una enfermedad crónica escasamente visible pero que afecta alrededor de 47.000 personas en España.

La uveítis es una inflamación de la úvea, una membrana que envuelve el interior del globo ocular y que provoca graves pérdidas de visión. A pesar de ser una de las principales causas de ceguera prevenibles en países desarrollados (entre un 10 y un 15% de los casos de ceguera son causados por uveítis ), solamente el 8% de los españoles la conocen.

Esta enfermedad inflamatoria crónica suele aparecer entre los 20 y 45 años y tiene un gran impacto en los pacientes tanto a nivel físico como psicológico y social, ya que la pérdida de visión y el dolor limita notablemente la calidad de vida de las personas que la padecen. Por este motivo, los pacientes exigen el reconocimiento social de esta patología y más fondos para su investigación.

Si quieres saber más acerca de la I Jornada de la Asociación de Pacientes de Uveítis (AUVEA), visita los siguientes enlaces:
La Vanguardia , Antena 3 Noticias y El Confidencial

Humira ® (Adalimumab)

Humira ® (Adalimumab) un nuevo tratamiento aprobado para las uveítis no infecciosas

Recientemente Humira ® (Adalimumab) ha recibido la aprobación tanto de la European Medical Agency (EMA) como de la Food and Drug Administration (FDA)  previa a su registro como fármaco con indicación en las uveítis no infecciosas en los diferentes países tanto europeos como de los Estados Unidos.

Hasta la actualidad, el fármaco se ha venido utilizando en régimen de fuera de indicación. Han sido necesarios ensayos clínicos multicéntricos, con la participación de pacientes de todo el mundo en los que se ha demostrado su eficacia y seguridad en uveítis no infecciosas, de localización intermedia o posterior, en los que el tratamiento con corticoides se haya mostrado ineficaz.

Se trata de un gran avance en el tratamiento de esta patología, ya que Humira es una fármaco biológico, que actúa sobre una diana terapéutica, el factor de crecimiento tumoral (TNF) que tiene un  papel central en muchos casos de uveítis no infecciosa. Por otra parte,  mejora la calidad de vida y permite una mejor adherencia al  tratamiento  ya que se administra por vía subcutánea cada dos semanas.

Se trata en consecuencia, de un nuevo tratamiento, el primer biológico con uso aprobado para uveítis, que mejorará el tratamiento y la esperanza visual de los pacientes con uveítis no infecciosas.

COROIDITIS SERPIGINOSA

COROIDITIS SERPIGINOSA

La  coroiditis serpiginosa debe su nombre al aspecto morfológico de la lesiones de fondo de ojo que aparecen en esta forma de uveítis posterior. Se trata de lesiones con aspecto heliocoidal que se inician alrededor del nervio óptico.

Suelen progresar de forma lenta  y avanzan a partir de un borde inactivo de lesiones previas. Dan en consecuencia una imagen  de “serpenteo” a través de la coroides (Figura 1). Cuando las lesiones progresan avanzan hacia la zona macular con la consiguiente pérdida de la agudeza visual. La enfermedad suele ser unilateral de inicio y si se afecta el ojo contralateral ésta se produce con el tiempo siendo el intervalo muy variable.

COROIDITIS SERPIGINOSA

Cuadro de coroiditis serpiginosa. La flecha negra muestra las nuevas lesiones que son activas. La flecha blanca señala las lesiones cicatriciales

Se trata de un tipo de uveítis que en la mayoría de los casos no se asocia a ninguna enfermedad sistémica. Se desconoce su mecanismo de producción especialmente en las formas que se ajustan a la descripción que hemos reseñado que sería la forma de presentación más clásica. Es probable que exista un mecanismo mediando por la inmunidad. Suele aparecer a partir de los 40-45 años y es más frecuente en hombres. En los últimos años cada vez con mayor frecuencia se detectan cuadros de coroiditis serpiginosa en los que las lesiones se localizan no sólo en la zona más posterior de la retina, sino en la zona periférica de forma simultánea y, al mismo tiempo, se acompañan de otros fenómenos inflamatorios como la presencia de células en la cavidad vítrea. En estos casos debe de descartarse su asociación a la infección por el bacilo de la tuberculosis.

Se recomienda en estos casos hacer un estudio  que incluya el test de mantoux y el de quantiferon. Estas pruebas diagnósticas permiten comprobar si el paciente ha tenido un contacto previo con el bacilo responsable de la tuberculosis y en consecuencia una infección latente. La hipótesis en estos casos es que el bacilo de la tuberculosis se localizaría a nivel del epitelio pigmentado de la retina causando el proceso inflamatorio a nivel de la coroides.

El tratamiento debe incluir el uso de corticoides por vía oral en una primera fase. En los casos que se afecta el segundo ojo recomendamos asociar tratamiento inmunosupresor a los corticoides. Si se demuestra un cuadro ocular compatible con infección latente tuberculosa como se ha descrito con anterioridad y con positividad a los test de mantoux y quantiferon recomendamos asociar tratamiento antituberculostático por un período de 9-12 meses.

VASCULITIS RETINIANA

VASCULITIS RETINIANA

La vasculitis retiniana es una inflamación que se localiza de forma predominante en los vasos de la retina y que puede acompañarse de otras lesiones inflamatorias oculares. Pueden afectar a las venas o a las arterias, siendo mucho más frecuente que se localice la inflamación en las paredes de las venas ocasionando lo que se denomina, una periflebitis.

Figura 1 .Imágenes de periflebitis retiniana con infiltrados alrededor de las venas

Figura 1 .Imágenes de periflebitis retiniana con infiltrados alrededor de las venas

En el examen del fondo de ojo se observan infiltrados inflamatorios alrededor del vaso (figura 1). En los pacientes con vasculitis retiniana, el estudio diagnóstico desde el punto de vista ocular debe incluir una vez realizado un examen completo oftalmológico, la realización de un estudio más pormenorizado de los vasos de la retina mediante una angiografía fluorseceínica. Esta exploración es útil para evaluar la extensión de las lesiones de vasculitis retiniana y la presencia de complicaciones como puede ser, la mala perfusión e isquemia secundaria a la inflamación que puede producirse (figura 2).

También es necesario realizar una tomografía de coherencia óptica (OCT) para evaluar la mácula y descartar la presencia de edema macular ya que, es una de las complicaciones más frecuentes.

VASCULITIS RETINIANA

Figura 2. Angiografía fluorseceínica en paciente con vasculitis retiniana. Se observa zona de pérdida de colorante en varios vasos de la retina

Desde el punto de vista de la evaluación general de los pacientes, es importante conocer de que en sólo una mínima proporción la vasculitis retiniana es una manifestación de una vasculitis sistémica. Ello tiene relevancia desde el punto de vista del tratamiento a seguir, ya que las vasculitis sistémicas son enfermedades que requieren tratamientos muy agresivos y prolongados.

De forma general las vasculitis retinianas se dividen en tres grandes grupos: las que aparecen de forma aislada en pacientes sanos sin asociarse a ninguna enfermedad general, las que se asocian a una enfermedad autoinmune y las secundarias a infecciones. Será necesario en consecuencia la evaluación del paciente de forma multidisciplinar, en conjunto con especialistas en enfermedades autoinmunes o reumatológicas. El tratamiento estará el relación a la causa de la vasculitis retiniana.