La coriorretinopatía “birdshot” es una uveítis posterior mediada por la inmunidad. En nombre anglosajón de “birdshot” se debe al aspecto morfológico de las lesiones en la retina ya que tienen forma de impactos múltiples de perdigón  (figura 1,2). Se trata de lesiones que suelen afectar a los dos ojos y que se presentan sobre los 40-50 años preferentemente en mujeres.

Figura 1. Fondo de ojo donde se muestran lesiones múltiples despigmentadas en ojo derecho

Figura 1. Fondo de ojo donde se muestran lesiones múltiples despigmentadas en ojo derecho

Los síntomas suelen ser la pérdida de calidad de visión (dificultad en la adaptación a la oscuridad) y la aparición de cuerpos flotantes en la visión (miodesopsias) en ambos ojos, que evolucionan de forma progresiva. Los síntomas pueden progresar y si se desarrollan complicaciones como edema macular, los pacientes pueden presentar disminución de la visión e incluso distorsión de ésta. En fases muy evolucionadas puede aparecer mala visión nocturna.

El diagnóstico en consecuencia es clínico, basado en la apariencia de las lesiones de   fondo de ojo, pero es de gran ayuda la positividad de un antígeno de histocompatibilidad: el HLA A29. Este antígeno se encuentra en un 90% de los pacientes con birdshot y se relaciona con una predisposición inmunogenética a padecer la enfermedad. Deben completarse el estudio oftalmológico con la realización de una angiografía fluoresceínica para establecer el grado de inflamación, así como una tomografía de coherencia óptica (OCT) para comprobar si existe edema macular y una campimetría, que puede ser útil para el seguimiento evolutivo de la enfermedad. Es importante conocer que este tipo de uveítis es relativamente frecuente en nuestro medio y bastante heterogénea  en cuanto a su evolución. En otros países como Inglaterra, hay asociaciones de pacientes de esta patología.

Figura 2. Fondo de ojo donde se muestran lesiones múltiples despigmentadas en ojo izquierdo.

Figura 2. Fondo de ojo donde se muestran lesiones múltiples despigmentadas en ojo izquierdo.

El tratamiento consiste, en una primera fase, en el uso de corticoides por vía oral e inmunosupresores. Los más utilizados son la ciclosporina y el micofenolato. El tratamiento precoz es clave, ya que modifica el curso evolutivo de la enfermedad y se consiguen mejores resultados visuales a largo plazo. En el caso de refractariedad al tratamiento  con inmunosupresores, pueden utilizarse fármacos biológicos tanto de acción antiTNF como inhibidores de Il-6. Los implantes intravítreos de liberación lente de dexametasona, son eficaces y de gran ayuda para tratar el edema macular. Con la cirugía de vitrectomía se consiguen buenos resultados para eliminar las opacidades vítreas que pueden presentarse en esta enfermedad.

2 comentarios
  1. Martha García Diel
    Martha García Diel Dice:

    Mi nombre es Martha vivo en Cataluña después de insistir tanto por el dolor ocular me descubrieron la enfermedad me dicen en juan 23 de Tarragona que no hay cura ni tratamientos os pido me ayudéis tengo dos niños chicos que quiero sacar adelante por favor preciso ayuda tengo problemas económicos y no puedo ir a médicos particulares me quiero curar o retrasar la enfermedad y saber si mis hijos la tienen y como curarla o tratarla para que no avance

    Responder

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  1. […] alteraciones en la vista con la migraña. Pero, en realidad, lo que sufría es lo se denomina una uveítis birdshot, una de las numerosas variantes de esta enfermedad. “La uveítis te limita tu capacidad de […]

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