Causas de la retinopatía diabética

Retinopatía diabetica proliferante

Retinopatía diabetica proliferante

Un porcentaje significativo de los pacientes diabéticos –particularmente aquellos con presión arterial alta y niveles demasiado altos de azúcar en la sangre durante largos períodos de tiempo –desarrollan lesiones en  los vasos sanguíneos de la retina. El daño en los vasos sanguíneos del ojo y el efecto que esto tiene se llama retinopatía diabética. Afecta a un máximo de ocho de cada 10 pacientes que han tenido diabetes durante 10 años o más.

Tipos de retinopatía diabética

La mayoría de los pacientes tienen retinopatía diabética leve y una  buena visión, pero hay dos tipos de  formas de  retinopatía diabética potencialmente graves para la visión: el edema macular diabético (EMD) y la retinopatía diabética proliferativa (RDP).

En el EMD, se produce por paso de fluido fuera de los capilares retinianos dañados y se acumula en la mácula, la parte central de la retina que es responsable de la visión de los detalles más finos. Este aumento de grosor de la retina en la mácula causa visión borrosa. Los pacientes con edema macular diabético con el tiempo pueden desarrollar problemas de visión central y ser incapaces de leer o conducir, mientras que  la visión lateral, por lo general se mantiene normal.

La retinopatía diabética proliferativa se desarrolla cuando los vasos más periféricos de la retina se ocluyen. Esto hace que se produzcan vasos sanguíneos anormales de paredes frágiles que crecen en la superficie de la retina, y que pueden ocasionar pérdida de visión por hemorragias en el vítreo, tracción de la retina o desprendimiento de retina.

El tratamiento para la retinopatía diabética

Edema macular diabético

Edema macular diabético

Los controles regulares de los ojos son esenciales para todos los diabéticos, ya que permiten que los signos de retinopatía diabética se puedan detectar lo antes posible. En los pacientes diabéticos que tengan visión borrosa, es recomendable por lo tanto que acudan al oftalmólogo lo antes posible.

En los casos que se ha desarrollado EMD, se puede indicar tratamiento con fotocoagulación, que consiste en realizar pequeñas quemaduras con láser en las áreas de alteraciones de la pared capilar en la retina. Este tratamiento  puede disminuir el fluido en la retina, más concretamente en la mácula. Ello – aunque no mejora significativamente la visión en algunos pacientes – puede detener el empeoramiento de su visión. Hay otros tratamientos que están disponibles y se han demostrado beneficiosos para el tratamiento de los pacientes con EMD e incluyen inyecciones  de fármacos anti-VEGF tales como Lucentis® (ranibizumab) o Eylea® (aflibercept). Otra opción es la inyección intravítrea de implante de dexametasona de liberación lenta (Ozurdex®).

 

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